¿Qué es lo que atrae hacia una relación difícil, peligrosa, prohibida?
¿Adrenalina? ¿Atracción sexual? ¿Amor? ¿Insatisfacción?
Es algo difícil de describir, es de alguna manera volver a la adolescencia, es tener al amor superando tus sentidos, es la sombra en el desierto, es lo inesperado de lo que no se planea, es la culpabilidad en los labios, en el cuerpo.
No lo esperas, simplemente pasa
Es la revaloración del “te amo”, del deseo, revitaliza tu cansado cuerpo, alma, cotidianidad, es rasgar el corazón con el pensamiento de que se encuentra con otro, es un sentimiento que rebasa tu intelectualidad, tu persona, tu moral.
No lo esperas, simplemente pasa.
Es esperar su compañía, su palabra justa, su rostro, su perfil, su cuerpo, es tener esa emoción del beso oculto, del contacto corporal efímero, de acariciar su cara, su cabello oscuro, de ver sus ojos claros, de besar sus manos suaves, de tener su cuerpo cerca.
PORQUE EL AMOR DUELE
El amor no correspondido, ese es el amor que duele.
Duele en las noches de frío, en la soledad, en las fechas especiales, en el parque, cuando ves una pareja besarse, al caminar sin rumbo, al escuchar canciones de amor, al visitar lugares que te traen recuerdos o simplemente al verlo junto a otra. Duele al no encontrar respuesta a los ¿por qué?
Duele cuando de ti se enamora de quien no estas enamorado o de quien estas enamorado ya tiene su corazón ocupado.
Pero sabes, siempre hay alguien esperando por ti, no lo busques tan lejos porque puede estar a tu lado y no logras verlo, solo baja la mirada y allí está.
Solo Dios sabe lo que depara para cada uno y espero que para mí sea la verdadera felicidad y encontrar al fin una respuesta que me diga:
¿Por qué duele un amor oculto y no aceptable?...
Me enamoré al ver la luz de sus bellos ojos cafés, la ternura de su sonrisa iluminó mi alma, era como un sueño del cual no quería despertar, aun no escuchaba su voz, y ya soñaba con que fuese parte de mi ser.
Una palabra de aliento, una mirada cautivadora, o una sola sonrisa eran suficientes para darme cuenta que debía luchar por ganarme su cariño.
Tal como lo imaginé, toda la suavidad de mis palabras al saludarlo por las mañanas, y mi aliento rozando su mejilla al bailar junto a él, cada movimiento discreto y todo mi amor secreto, fueron mis cómplices para robarme su corazón.
No cabe duda que la perseverancia es el mejor aliado para lograr lo que te propones, amarlo a él y tener al menos su mirada frente a mi, han sido mi inspiración para seguir conquistándole hasta el fin